martes, 4 de noviembre de 2014

EMPRENDEDORES EN LA SERRANIA

                    TERRA D´ART
       VINO DE AUTOR EN AHILLAS
                       (CHELVA)

Siguiendo con esta pequeña serie de colaboraciones para este blog PEÑA
RAMIRO sobre los emprendedores en La Serranía, en esta ocasión quisiera detenerme en
una joven empresa que acaba de iniciar su andadura con un gran ímpetu y apostando por
abrir nuevos caminos. Me refiero a TERRA D´ART viñedos y bodegas -Valle de
Ahillas. Una pequeña bodega familiar dedicada al vino de autor asentada en la aldea de
Ahillas (Chelva).


Ahillas, es una aldea situada poco más de 800 m de altura y a doce kilómetros al
norte de la localidad de Chelva, a cuyo municipio pertenece, y cuenta con la particularidad
de que estaría deshabitada la mayor parte del año, salvo las épocas vacacionales y los fines
de semana en que regresan familias y amigos de los antiguos vecinos, si no fuera porque
un pequeño grupo de artistas de diversas nacionalidades decidieron hace unos años
instalarse a vivir allí permanentemente para poder crear en tranquilidad.


El primer artista que recaló en Ahillas fue el escultor Paco Sainz, originario de
Portugalete, al que seguirían varios más. Y desde hace 11 años, gracias al apoyo de la
Asociación de Vecinos, este grupo de artistas muestran al público algunas de sus obras en
una interesante exposición, que se ha convertido en una esperada cita anual durante los
fines de semana de Pascua y San Vicente Ferrer: “ARTE EN AHILLAS”.


No me resisto a reproducir la entrada que sobre Ahillas aparece en la página 283
del “DICCIONARIO GEOGRAFICO-ESTADISTICO-HISTORICO DE ESPAÑA Y
SUS POSESIONES DE ULTRAMAR” de Pascual Madoz, Tomo XI, Madrid, 1848:
"MASIAS DE AHILLAS, antiguamente AQUILLAS: ald. ó masía con alc. ped. en la
prov. de Valencia, part. jud. y término jurisd. de Chelva. SIT. En una planicie de ½ leg.
cuadrada, y comprende sobre 104 CASAS y una ermita dedicada á San Juan, en la que
se celebra misa desde el mes de mayo hasta verificada la sementera y vendimia, por un
sacerdote que pagan los aldeanos. El TERRENO es de buena calidad, aunque escaso de
riego. PROD.: trigo, cebada, avena, patatas y abundante vino: desde 1843 se ha
comenzado á cultivar el azafrán. POBL.: 100 vecinos".


 

El Valle de Ahillas, zona habitada por moriscos hasta su expulsión en 1609, se
encuentra lindando con el término municipal de La Yesa, bajo las últimas estribaciones de
la Sierra de Javalambre, a una altitud de entre 820 y 1.150 m., y una superficie que no
llega a las 1.500 has. de extensión. Durante los siglos XVIII y XIX se dio en esta zona el
máximo esplendor del cultivo de la vid, y tras superarse la plaga de la filoxera a principios
del S.XX la viña volvía a tomar auge en el Valle, funcionando dos pequeñas alcoholeras.


Sin embargo, como en otros lugares de La Serranía, la emigración fue ganando la
partida y ya en la década de 1970 la aldea de Ahillas dejó de tener población estable. Hoy
en día el viñedo, antaño muy mayoritario, ha pasado a ser casi testimonial, con tan solo
unas 30 hectáreas de extensión. En su lugar se cultivan sobre todo cereal, almendros y
nogales, entre extensas áreas forestales que inexorablemente van colonizando imparables
las tierras de cultivo abandonadas.

Por su parte, la familia Martínez-Palmero descubrió hace 10 años este recóndito
valle, apostando por instalarse en él para llevar a cabo su proyecto de producir vinos
artesanales. Se trata de una zona donde el terreno es de roca arenisca con mucha grava y
un microclima propio, resguardado de los vientos del Mediterráneo y con una gran
diferencia térmica entre el día y la noche. Allí crecen, entre 850 y 1.200 metros de altitud,
viñedos de montaña mediterránea en régimen de secano estricto. Materia prima que otorga
una identidad propia y peculiar a sus vinos.

Para ello iniciaron la búsqueda de nuevas uvas tintas que se adaptasen a la zona,
con las que obtener nuevos vinos, únicos y diferentes, realizando plantaciones de prueba
en diversas parcelas del Valle de Ahillas, eso sí, siempre originarias de la Península
Ibérica. Y a partir de las variedades que dieron los mejores resultados, la familia Martínez-
Palmero
ha ido llevado a cabo poco a poco las nuevas plantaciones para su bodega.

Al mismo tiempo, y después de tres años de trabajo y tesón, han conseguido
recuperar y poner en producción varias parcelas de viñedo muy viejo que habían estado
abandonadas varios años. Son cepas venerables, con más de 60 años de edad de la
variedad de uva blanca Merseguera, autóctona de La Serranía, que al haber sufrido un gran
estrés proporcionan unos racimos pequeños y sueltos con unas producciones por cepa
inferiores a 2 kg., con las que elaboran un sorprendente vino blanco monovarietal.


Una de las características de TERRA D´ART viñedos y bodegas -Valle de
Ahillas
es la de trabajar todas y cada una de sus parcelas de forma ecológica, con medios
mecánicos y con los mínimos tratamientos que permita la añada. En especial el cuidado de la
viña es determinante, manteniendo la relación entre el racimo y la superficie foliar. Ello
implica podas largas para conseguir racimos lo más pequeños posible, además de eliminar
a mano en verde algunos de ellos para equilibrar la producción de cada cepa.


Para instalar parte de sus viñedos, y su pequeña bodega, la familia Martínez-Palmero se
decidió por elegir las parcelas que anteriormente había cultivado Rafael “El Maldito”, un
hombre peculiar que vivió y trabajo toda su vida en Ahillas y donde murió a la edad de
104 años. La construcción comenzaba a finales del año 2012 concluyendo a principios de
2014. El recinto cuenta con 3 edificios: la bodega junto con su sala de catas y su cava, el
garaje agrícola y la casa de la familia. Todo ello integrado en el conjunto del paisaje a las
afueras de la propia aldea de Ahillas en dirección a La Yesa.


En la actual campaña Terra D´Art tiene en producción 6,5 hectáreas de viñedo de
las que esperan conseguir este año unas 7.000 botellas de vino blanco, rosado y tinto con
barrica, para aumentar en 5.000 botellas más el año próximo. La sala de barricas se
encuentra a 2,5 m. bajo el nivel del suelo, lo que la protege de los cambios bruscos de
temperatura. Además, gracias a un pozo subterráneo en esta misma sala y las salidas
naturales de aire se controla la humedad de la sala durante todo el año de una forma
natural y ecológica. Las temperaturas en la misma varían entre los 12ºC del invierno, a los
19ºC del verano, un ambiente ideal en el cual los vinos reposan durante su crianza.

Se trata de un ilusionante proyecto familiar donde todos ellos trabajan unidos y en
sintonía para conseguir que sus vinos transmitan una sensación diferente y especial.
Ambos hermanos Martínez Palmero son enólogos: Juan José ha trabajado en Burdeos, en
Requena e Ibiza, y por su parte Casandra tiene experiencia en los viñedos de Chile.
Asimismo, Juan José Martínez, el padre, es el viticultor junto a su hijo Juan José, mientras
la madre, Amparo Palmero, está a la cabeza del departamento de ventas, y Carolina García
es la responsable del área de comercio y marketing.



Conocedores de la importancia que tiene hoy día la identidad corporativa, la
familia Martínez-Palmero confió al reputado estudio creativo de Juan Martínez todos los
aspectos relacionados con el diseño de su imagen, lo que incluía además de la marca, el
nombre, las adaptaciones gráficas y fotográficas, e incluso las etiquetas de cada uno de los
vinos. Y a través de ello han querido que quedara patente tanto el valor de una joven
bodega artesanal como la de sus vinos. En definitiva, una identidad propia para una nueva
pequeña empresa familiar dedicada al vino de autor.



El nombre de la empresa rinde tributo tanto al Valle de Ahillas como a los artistas
allí asentados: TERRA D´ART viñedos y bodegas Valle de Ahillas. Por otra parte, la
ilustración para el símbolo de la marca fue realizada por Paco Roca, y según el propio
Juan Martínez “Nosotros queríamos mostrar que se trata de una bodega que cuida el
producto, que lo manipula con cariño en todo su proceso y que además, lo hacen con
sus propias manos. Esta ilustración, realizada por Paco y basada en una imagen mía,
no puede ser más fiel al objetivo original. Es absolutamente real. Se trata de Casandra
Martínez, una de las dueñas de la bodega, trabajando en la última vendimia”.




De dicha fotografía en blanco y negro de Casandra Martínez, convertida en
elemento conceptual de la filosofía de la empresa, ha derivado un símbolo ilustrado del
que a su vez surgía casi directamente el logotipo de la marca que actualmente es seña de
identidad de TERRA D´ART viñedos y bodegas Valle de Ahillas. Logotipo que
impregna y es utilizado en todos los soportes de la bodega. Desde los trípticos de
propaganda a las tarjetas de visita, por supuesto en toda la papelería, en el cartel de la
entrada a las instalaciones de la bodega, en las cajas de empaquetado, en las etiquetas y en
los tapones de corcho de las botellas de vino, y hasta en las cajas de 15 kg. que se usan
para transportar con verdadero mimo la uva vendimiada hasta la bodega.



La papelería ha sido ideada por el estudio creativo con la intención de ser lo más
novedosa y particular posible, y que a la vez mostrara de forma directa la propia filosofía
de la empresa. “Nuestra intención era reflejar la cercanía y cariño que aporta esta
familia a su bodega, a sus vinos, su dedicación, y eso nos llevó a intentar personalizar al
máximo toda su identidad gráfica. Por eso, tanto el tríptico como las tarjetas de visita,
cuentan con sus propias fotografías durante la pasada vendimia. Una manera de
enaltecer su trabajo, su cercanía y al mismo tiempo identificarles rápidamente”,

concluye Juan Martínez.



Las etiquetas de los vinos, cuatro modalidades por el momento, también dejan
entrever la creatividad del diseñador y su toque personal: han sido elaboradas a partir de
una imagen fotográfica realizada en el estudio en blanco y negro. En cuanto a los
nombres, han tratado de plasmar de donde surgen. El tinto clásico recibe el nombre de
“Ahillas”. El blanco y el rosado responden al nombre de “Flor de Ahillas”, mientras que
su vino estrella, el reserva, recibe el nombre de “Finca el Maldito”, un pequeño homenaje
al hombre que cultivó las parcelas en las que hoy se encuentra la bodega.



“Flor de Ahillas” Blanco se elabora únicamente con la variedad Merseguera y de
viñas viejas de 60 años. “Flor de Ahillas” Rosado es una mezcla única en esta zona del
Alto Turia de las variedades Bobal, Monastrel y Garnacha. El vino tinto “Ahillas”, es un
vino con una crianza elaborado con un coupage que sorprende, de las variedades Bobal,
Tempranillo, Mencía, Marselans, Graciano y Garnacha. Sólo de las mejores añadas y de la
gran selección de algunas parcelas puntuales surge el vino ``Finca El Maldito´´,
predominando la variedad Bobal pero también consta de un porcentaje mínimo de
Tempranillo, Prieto Picudo y Mencía. Es un vino del que en la actualidad sólo existe una
añada, 2012, y que saldrá al mercado con 230 botellas cuando los enólogos Juan José y
Casandra Martínez Palmero, decidan cual es el momento óptimo para el consumo.



La prometedora trayectoria de esta joven bodega de La Serranía ha quedado
respaldada por la obtención de un merecido galardón el pasado mes de junio en uno de los
concursos de vino más atractivos del año en España. En esta 7ª edición de los Premios
Nuevo Vino edición 2014,
Concurso Internacional de Calidad de Vinos de nueva
aparición en el mercado español, reconocido por el Ministerio de Agricultura y Medio
Ambiente,
llegaron a la final 126 vinos. De ellos se premiaron 40, siendo el palmarés de 3
Medallas Gran Oro, 12 Medallas de Oro y 25 Medallas de Plata
, una de las cuales le
fue concedida a TERRA D´ART viñedos y bodegas Valle de Ahillas. En concreto a su
vino “Flor de Ahillas” Blanco 2013 en la categoría vino blanco sin madera.



Es de destacar asimismo el interés de la familia Martínez-Palmero por el turismo
enológico. Para ello la bodega dispone de visitas guiadas de la mano de sus enólogos, los
hermanos Casandra y Juan José Martínez Palmero, con cita previa los sábados y domingos
de 11:00 a 14:00 horas, excepto la temporada del 1 de septiembre al 30 de noviembre en
que la bodega permanece cerrada al público por vendimia. Además ofrece la posibilidad
de sumar a la visita una cata de sus vinos más degustación de jamón y embutidos en su
agradable Sala de Catas, y también poder comprar allí mismo algunos de sus diversos
vinos. Para contactar enviar un correo electrónico a Contacta@bodegasterradart.com,
también en los teléfonos 963143033 – 687806578 o en www.bodegasterradart.com.



Nuestra felicitación a TERRA D´ART viñedos y bodegas Valle de Ahillas por su
prometedor proyecto que puede servir de revulsivo a otras zonas de la comarca, al mostrar
las grandes posibilidades futuras y potencial de calidad, aun por explorar completamente,
que pueden ofrecer los vinos de La Serranía. Y animar a los lectores de este blog PEÑA
RAMIRO
a visitar Ahillas y la bodega TERRA D´ART, estoy seguro que no se sentirán
defraudados.
Y por supuesto, desearle a la familia Martínez-Palmero toda la suerte del mundo
en su difícil, y a la vez apasionante, andadura enológica.


Por
Juan Antonio Fernández Peris



15 comentarios:

Baco dijo...

En un clima tan frio la uva es capaz de madurar para generar buenos caldos?.

Juan Antonio Fernández Peris dijo...

Puedo asegurar que sí.

Por ejemplo, el Blanco de Merseguera de cepas viejas es extraordinario.

El Rosado y el Tinto, al tener uvas de varias variedades, algunas no utilizadas en La Serranía, son distintos. También de gran calidad.

Esta bodega dará que hablar, y pronto, en positivo...

hosteleria serrana dijo...

Yo creó en este tipo de empresas. Las personas que la dirigen saben lo que estan tocando.
Ahora muy importante y lo digo con experencia,la distribución.
muy importante casi esencial ,tiene que ser comoda para los restaurantes en este caso la serrania.
Si en tú comarca no te conocen dificilmente te promocionara.

Juan José Martínez Palmero dijo...

Buenas tardes, ante todo como enólogo y viticultor de la bodega, agradecer profundamente a Juan Antonio su artículo, en el que expresa nuestro compromiso fiel por esta tierra y por las posibilidades que existen. Mil gracias y la verdad es que la información es muy completa, enhorabuena.

Ante la duda de Baco, darte la razón, en este clima es complicado conseguir maduraciones fenólicas correctas con un cultivo tradicional, en el que se priman los kilos, y no la calidad de la uva, es por ello que trabajamos todas las parcelas nosotros mismos, haciendo una viticultura de precisión. Esto quiere decir que nuestras cepas nos obsequian con entré 1 y 2 kilos, por lo que obtenemos maduraciones correctas, que en el caso de los tintos, suelen llegar a los 14 grados sin problema. Baco, te invito a que pases a partir de diciembre por la bodega, y catemos los vinos.

Por el comentario que has colgado Hostelería Serrana, tienes razón, la distribución es uno de los aspectos más importantes de la bodega, después del cuidado y la elaboración del vino. Estamos introduciendo los vinos poco a poco en la serranía, que es donde de verdad debemos estar, y ya está en algunos puntos de venta y restauración, aunque debemos visitar a todos y cada uno de los pueblos de nuestra tierra. Esta temporada, nos ha sido imposible pasar por todos los sitios, debido a que las producciones son cortas, y el vino se agotó antes de que fuera posible. Pero también os invito a que paséis a partir de diciembre a visitarnos y degustar los vinos, viendo una manera de elaborar diferente.

Con todo esto despedirme y poner a vuestra disposición tanto la bodega como las personas que apostamos en su día por algo diferente. Gracias de nuevo y espero que nos veamos pronto

Que esto no me cueste el exilio dijo...

En Alcublas hace muchos años teníamos un vino de categoría que se lo rifaban y se pagaba a buen precio, ese vino blanco era procedente de la variedad Monastrel, pero como somos tan listos empecemos a plantar variedades que producían mucha más uva como la planta Pedralba y la Macabeo, para rematar la faena pasemos de espuntar un poco los pámpanos para poder labrar las viñas, a coger la corbella y dejar las viñas en pleno crecimiento de tres palmos.
Me explico, cuando se corta el crecimiento del jarmiento toda la sabia va a la uva con lo cual esta engorda más y se producen más kilos por cepa, pero el grao está en la Malvarrosa y se tiene que hacer un vino aceptable a base de química no de calidad del producto.
Lo de la aventura del tinto no quiero ni hablar, los agricultores están esperando que se acabe el periodo que les obligan a mantenerlas desde Conselleria, para poder arrancar las viñas.

Juan José Martínez palmero dijo...

Buenos días, no creo que el comentario te cueste el exilio compañer@, jeje. Desde luego la forma de trabajar la uva, como comentas es importantísimo. El despunte es una de las cosas que has comentado en la que te doy la razón al 100%. Tienes que tener muy claro que existen unas relaciones entre los metros cuadrados de superficie foliar y los kg de producción y que esta varía dependiendo de la añada. También es comprensible que en un sistema en el que se priman los kilos antes que la calidad, al agricultor se le page más cuanta más uva saque, y así conseguir unos vinos reconocidos es algo difícil.

Lo que comentabas de qué anteriormente había monasterell y que se lo rifaban es cierto, y creo que la zona tiene grandes posibilidades, aunque también intentando que la cepa esté compensada en cada uno de sus estados fenologicos, se puede sacar vinos de calidad de macabro o planta nova de pedralba. Es más, esta variedad es una variedad minoritaria en el mundo, por lo que te puedes distinguir por ello trabajándola bien. A título personal, sí conoces algún viticultor que trabaje bien esta planta me gustaría catar este vino.

Gracias de nuevo y un saludo

Anónimo dijo...

Eso quien mejor te puede informar es la cooperativa, puesto que cuando se pesa te piden los datos del socio la partida y la variedad de uva. Su tfno es 961654071

Anónimo dijo...

Buen debate está abierto: kilos o calidad. El productor quiere kilos pues al fin y al cabo son euros, pero se me antoja una visión cortoplacista. A la larga la única salida es hacer un producto de calidad y en Alcublas tenemos el aceite como ejemplo. El problema viene ahora cuando cada vez hay menos oliveras y más almendros. Llegará el momento en que no tengamos producción para abastecer el aumento de demanda de nuestro aceite. ¿Qué haremos entonces?

hosteleria serrana dijo...

Juan Jose,yo tambien aposté por mi tierra a mi modesta manera,soy del gremio hostelero,te voy a decir los problemas que tenemos en estos momentos los hosteleros serranos.
La crisis a nosotros nos afecta mucho más que por ahi abajo,el mero hecho que vengan clientes los fines de semana y conduzcan mas de 50km es un verdadero hândicap ,si a la vez le sumas el tema de la bebida ,pues fijate que panorama.(con los dichosos puntos)
Vamos en resumidas cuentas,un verdadero problema ,pero bueno, eso lo estan viviendo en todas las zonas de interior.
Yo te aconsejo que en estos momentos los bodegueros ,nos faciliteís calidad a precio "del tiempo" sin tener que comprar grandes cantidades,me explico acabar con "la compra, de cuatro cajas te regalo una" asta te digo más, hacer vosotros la carta de vinos con el precio final,asi el hostelero comprueba su margen y la marca no sufre las tipicas clavadas del no "profesional".
YA sé que cada uno entiende y hace de su negocio lo que crea combeniente ,pero estudiar la idea, seguro que puede salir algo positivo para ambos.
un saludo.

Juan Antonio Fernández Peris dijo...

Interesantes comentarios.

Por un lado, el eterno dilema
kilos / calidad
productos autóctonos / productos comunes
mercado de proximidad / venta globalizada

En La Serranía, por sus condiciones de clima y suelo muy montañosa, no es posible competir en kilos. La calidad y de productos NUESTROS es lo único posible.

Un ejemplo. La almendra. Nuestra variedad MARCONA, la mejor del mundo posiblemente, se paga UN EURO por encima del resto de variedades.

Por último. El comentario de hosteleria serrana es muy acertado. Las bodegas de La Serranía deberían intentar distribuir sus productos en la comarca. Con ello los precios, por proximidad, serían buenos para todos...

hosteleria serrana dijo...

Estoy disfrutando con la forma de debatir o más bien "dialogar del tema" ojala siguiera asi y no entrarán sujetos "pasivos en el problema".

Me han visitado a mi local de diversas bodegas ,de Rioja,ribera del duero,del bierzo Y de valencia,requena.Utiel.fuente la higuera el contacto "visita" a sido muy personalizado y muy directo de las bodegas.
Encambio de la serrania los que llevan firmas de vino del "terreno" son distribuidores no especializados con el tema y van a la venta de cantidad "mejor precio" por favor no caigais en esa modalidad ,si uno se a esforzado hacer un buen producto,en la recta final que es la venta no debe escatimar gastos.

PD:los consejos no valen dinero pero siempre se saca algo de ellos.un saludo

Anónimo dijo...

El problema es que el agricultor que se decanta por la calidad está haciendo el primo.
Ejemplo el aceite, independiente del rendimiento, no es el mismo aceite el de secano que el de goteo
Con la almendra y la uva lo mismo.
En la cooperativas de Andalucía siendo la misma variedad separan y embotellan con la denominacion Sierra y Campiña, por supuesto el aceite de Sierra se paga mucho más que el de Campiña.

Anónimo dijo...

Felicidades por el artículo que espero y desearía cundiese el ejemplo y en nuestro Alcublas aparecieran grupos de emprendedores (jóvenes y maduros) y promocionaran empresas que industrializaran nuestros productos agrarios de tal excelente calidad Almendras, aceite,miel y también vino.
Soy profano en la materia pero siempre prefiero calidad a cantidad, por ello pregunto es bueno para una cooperativa enviar sus uvas en bañeras a largas distancias y recibir de ese municipio las uvas embotelladas en vino ? ¿ los enólogos de ese municipio emplearan calidad sobre cantidad? ¿ los transporte de ida y vuelta y el saber que el vino se cuida en el pueblo vecino piensan que es una buena publicidad?
Alcublanos mantengamos de momento, la calidad de nuestro aceite y si se acaba pronto pues paciencia y a esperar la próxima cosecha y seguro que la demanda de su calidad hará subir el precio.
Admiracion y envidia de las gentes de este proyecto que es una realidad de Ahilla
Estos han invertido sobre la tierra y no en altos vuelos como otros

como se entere "la cosa nostra",destierro seguro dijo...

Recuerdo cuando la cooperativa lanzó el primer vino embotellado de tinto,no se lo que pasó pero fue una autentica pifia.
Hay que tener las cosas claras y la cooperativa es de muchos y de muy diversas opiniones lo mejor que le podria pasar ALCUBLAS es que unos profesionales privados como los de ahillas retomaran el vino o el aceite y lo trabajaran bien sobre todo la calidad.

Juan José Martínez Palmero dijo...

Buenas noches de nuevo. Ante todo dar las gracias de nuevo a todos por los comentarios. Me gustaría contestar a hostelería serrana, en lo relativo a la comercialización. Comparto contigo que la mayoría de las personas que visitan a los restauradores, son comerciales de pura raza, es decir se busca la venta y el precio. Por esto lo de de cada 4 cajas te regalo 1 o 2.
Por nuestra parte somos muy sinceros en la comercialización, es mas, la hago yo mismo, normalmente e intenten tamos ser lo mas honestos en precio y en calidad.
Me gustaría visitaros o mejor aun que nos visitéis en la bodega para que comprobéis lo que hacemos. Desde luego nuestros vinos no valen 1€, pero son muy asequibles para la calidad que hay dentro de cada botella, las cuales se embotellan 1 a 1 de forma totalmente manual.
Cuando visitamos a un cliente lo que hacemos es en un primer momento, nos gusta explicarles el proyecto, y catar los vinos con el en su propio restaurante sin compromiso ninguno, y desde luego catarlas con los camareros o responsables de sala,

Aquí te dejo mi mail, por si os apetece venir a la bodega o que os visite yo mismo en vuestro local.
Juanjo@bodegasterradart.com
Y por supuesto invitar a todos los integrantes del debate a las pequeñas bodegas de Ahillas.

Saludos!