martes, 2 de diciembre de 2014

HORCHATERÍA EL SIGLO CIERRA SUS PUERTAS


Cierra la horchatería “El Siglo”

Cierra una de las horchaterías más antiguas de la ciudad

Valencia, 02-12-2014
La mítica horchatería “El Siglo” de Valencia cierra sus puertas tras la entrada en vigor del decreto que suprime las rentas antiguas. Será dentro de un mes aproximadamente cuando baje la persiana el conocido local ubicado en la Plaza de Santa Catalina número 11, en pleno centro de Valencia.
Los alquileres de la zona oscilan los 8.000 euros de alquiler, lo que hace inviable a la familia que regenta el negocio continuar con su servicio de buñuelos de la calabaza, chocolate a la taza y horchata artesanal.

10 comentarios:

mari Carmen dijo...

Qué pena!!! Mi.madre trabajó allí. .y mi abuela en Santa Catalina. Ya nada es como era..

mari Carmen dijo...

Que pena mi.madre trabajo allí. Y de allí salió de novia el dia de su boda..

aprendiz de Morgan dijo...

En ciertas ocasiones las leyes deberían contemplar el valor cultural, gastronómico y turístico que supone una Horchatería como la del Siglo en el corazón de Valencia.

¿Quien va ha poder pagar las nuevos alquileres, un todo a un euro de los chinos?.

Anónimo dijo...

claro pagando 12 euros al mes se funcionaba mejor

Anónimo dijo...

La Horchatería Sta Catalina la compró Chicote, un empresario de Cuenca, a principios de los ochenta por cien millones de pesetas. estamos hablando de todo el edifício.
La planta baja y primera donde funciona como cocina y Horchatería y la segunda donde vivían las horchateras alcublanas.
La anterior dueña era una madre para todas ellas pero la política del nuevo dueño hizo que poco a poco todas se salieran, hasta Román Morca el cocinero.
Hoy en día Sta Catalina sigue funcionando porque los negocios son asi. O tratas de comprar tu futuro, o los chollos de alquileres de risa se acaban... es asi se sencillo.

Anónimo dijo...

Es verdad, la Horchateria de Santa Catalina fue adquirida por D. Ramón Chicote, que invertió no solo su capital sino toda su vida en levantar un negocio emblemático. Fueron años duros y si la gente salió fue porque no podían seguir el ritmo, es decir, trabajo y trabajo. Ahora bien los que se quedaron aprendieron y muchos lograron levantar sus propios negocios. Por todo ello hay que agradecer a hombres del talante como D. Ramón Chicote.

Anónimo dijo...

Sin que nadie se lo tome en serio, recuerdo a Ramón Chicote, era como el Fary pero en feo.

Anónimo dijo...

Tengo que decir como empleado de El Siglo, que no es cierto que se cierre por el alquiler. El cual ya estaba igualado a los demás de la zona. Los actuales gerentes la han intentado comprar muchas veces. Y ahora que se jubilan se la han ofrecido. Puesto que la rechazaron por jubilación la ha comprado un particular el cual no ha aceptado oferta alguna por el alquiler de la finca al cual estamos dispuestos los empleados, de echo no contempla ese tipo de negocio y no esta dispuesto a escuchar ofertas. Por ese motivo se cierra este local por jubilación y la venta del inmueble. Ojala la hubieran vendido en unas de las muchas veces que se ha intentado co mprar. A día de hoy seguiría la tradición. Y si ole por Ramón Chicote.

Anónimo dijo...

Tengo que decir como empleado de El Siglo, que no es cierto que se cierre por el alquiler. El cual ya estaba igualado a los demás de la zona. Los actuales gerentes la han intentado comprar muchas veces. Y ahora que se jubilan se la han ofrecido. Puesto que la rechazaron por jubilación la ha comprado un particular el cual no ha aceptado oferta alguna por el alquiler de la finca al cual estamos dispuestos los empleados, de echo no contempla ese tipo de negocio y no esta dispuesto a escuchar ofertas. Por ese motivo se cierra este local por jubilación y la venta del inmueble. Ojala la hubieran vendido en unas de las muchas veces que se ha intentado co mprar. A día de hoy seguiría la tradición. Y si ole por Ramón Chicote.

Anónimo dijo...

Tengo que decir que la horchatería de Santa Catalina sigue funcionando hoy en día porque tiene un nombre y los turistas son los que entran, porque hoy en día su servicio y personal son nefastos.