miércoles, 21 de enero de 2015

ALCUBLAS EN LA PRENSA

                      DIARIO "LAS PROVINCIAS"
                        28 DE AGOSTO DE 1958
                    SAN AGUSTIN Y SU FUENTE

Siguiendo con la serie de pequeñas colaboraciones en este blog PEÑA
RAMIRO con el objeto de dar a conocer las numerosas noticias que sobre Alcublas han
ido aparecido en la Prensa de los pasados siglos XIX y XX, en esta ocasión trataré sobre
un interesante artículo periodístico publicado el jueves 28 de agosto de 1958 en el diario
“Las Provincias” sobre los orígenes de la fiesta de San Agustín en Alcublas y, lo que
no es tan conocido, de los desperfectos que en la “mena” de San Agustín produjo las
catastróficas lluvias del año 1957. Veámoslo…


Las graves inundaciones de los días 13 y 14 de octubre de 1957 no sólo
afectaron a la ciudad de Valencia. Varias localidades de La Serranía también se vieron
seriamente damnificadas, en especial Pedralba donde hubo 13 fallecidos, la segunda
cifra más elevada después de los habidos en la ciudad de Valencia. En el caso de
Alcublas los daños más importantes, además de los agrícolas, se produjeron en algunos
tramos de la carretera a Casinos, y sobre todo en la red de suministro de agua potable
procedente del pozo de La Tejería a las diversas fuentes públicas enclavadas en el
casco urbano, así como en una parte del acueducto que alimenta la Fuente de San
Agustín, es decir, de la “mena” de San Agustín.


En concreto este artículo periodístico relata una breve historia de la Fuente de
San Agustín de Alcublas, y de la festividad en su honor, y de los daños que en parte de
su conducción, la “mena”, produjeron las lluvias torrenciales del otoño de 1957.
Redactado por el corresponsal en esta población, se publicó en la página 11 del diario
“Las Provincias” en su edición del jueves 28 de agosto de 1958, precisamente el día de
la festividad de San Agustín, a columna casi completa, con una fotografía sin firma, y
con el título: "ALCUBLAS – SAN AGUSTIN Y SU FUENTE.-"


El texto se inicia con la efeméride del hallazgo del manantial el día de San
Agustín en el año 1618, y con la instauración por el Consejo de la Villa de Alcublas de
una fiesta en honor del santo 10 años después, tras haber finalizado las obras de
conducción en 1628:
"El próximo día de los corrientes se cumple 340 años del hallazgo del
manantial de la Fuente de San Agustín, y 330 de la celebración de la primera fiesta
en honor del Santo por los beneficios recibidos.
"El Consejo de Alcublas acordó, en 28 de agosto de 1628 guardar fiesta el
día de San Agustín, que los señores rector y clero se sirvan hacer merced a la villa
yendo a las aguas en procesión y ejecutar (ilegible) pena al vecino que trabajase".


El texto del periódico continúa relatando los distintos intentos del Consejo de la
Villa de Alcublas para instar a la celebración de la fiesta en honor de San Agustín. Ello
demuestra que dicha festividad del santoral nunca tuvo un gran arraigo entre los
alcublanos, hecho curioso si se tienen en cuenta que gran parte del agua potable de la
localidad procedía de la Fuente de San Agustín:
"A mediados del siglo XVII cayó en desuso esta fiesta por lo que el
Consejo acordó hacer cumplir rigurosamente el acuerdo antes dicho".


Ya iniciado el siglo XIX se volvía a intentar por las autoridades locales a dar
solemnidad a la celebración de la fiesta en honor de San Agustín:
"En el año 1828 se solicitó del excelentísimo señor Obispo de Segorbe
celebrar el día de San Agustín fiesta religiosa con Misa cantada con sermón,
procesión, vísperas completas y demás actos en honor al Santo, para que éste
interceda con el Todopoderoso, tenga a bien la continuación del manantial. A esta
petición accedió el Obispo".


El obispo en ese año 1828 era Julián Sanz de Polanco, obispo de Segorbe desde
1825 hasta su fallecimiento el 1 de abril de 1837, tras el que se iniciaba una larga
vacante en dicha sede episcopal que duró once años. Nacido en 1761 en Campo Real
(Toledo), realiza sus estudios en El Escorial y Alcalá de Henares, siendo párroco de la
antigua villa de Fuencarral (Madrid) hasta su nombramiento como obispo de Segorbe en
1825. Pocos años después se iniciará la primera guerra carlista (1833-1840), durante
la cual se produjo el hecho más destacado y polémico de su mandato, una entrevista con
el general carlista Ramón Cabrera y Griñó.


El obispo Sanz de Polanco fue un personaje de su época. Probablemente estuvo
alejado de los liberales, que se aglutinaban entorno a la reina Isabel II, y debió de ser
firme partidario, o como poco simpatizante, de la causa carlista cuyo lema era “Dios,
Patria y Rey”. No sorprende, por tanto, que durante la ocupación carlista por unas
horas de Segorbe el 18 de agosto de 1835, Ramón Cabrera visitara al “obispo, con
quien conversó sobre el estado de la guerra”, como recoge Antonio Pirala en su libro
“Historia de la Guerra Civil y de los partidos Liberal y Carlista”. 1853. Madrid. Dicha
conversación con el obispo Sanz de Polanco fue interrumpida por la llegada a Segorbe
de una avanzadilla de las tropas leales a la reina. De hecho, Cabrera se rezagó tanto en
su retirada, que a punto estuvo de ser capturado.


Pero volviendo al texto periodístico en cuestión, éste seguía así:
"Desde las anteriores fechas ha tenido que ser reparada la conducción
varias veces, siendo la más importante la llevada a cabo el año 1955".
Labores de mantenimiento y obras de limpieza que han seguido realizándose, de
manera más o menos intensa, en las siguientes décadas. Por ejemplo, las últimas las
llevadas a cabo en una primera fase en enero de 2007, que concluyeron en una segunda
fase en 2012.


A continuación, el artículo dejaba a un lado la historia, que le había servido
como introducción, para describir los desperfectos sufridos en la “mena” de San
Agustín debidos a las lluvias torrenciales que originaron la trágica riada del año 1957,
verdadero motivo del mismo:
"En 1957 las catastróficas lluvias del mes de octubre arrastró cien metros
de conducción del paraje de la Cueva de los Abuelos".

La peculiaridad de esta noticia radica en que incluye una fotografía, aunque
lamentablemente de una bajísima calidad que impide apreciar los detalles, de la “mena”
de San Agustín de Alcublas tras las lluvias de 1957. No llevaba firma, por lo que lo más
probable es que su autor fuera también el Corresponsal del diario “Las Provincias” en
Alcublas, con el siguiente pie:
“Parte de los daños habidos en el acueducto de la fuentes de San Agustín, en
el paraje conocido por la Cueva de los Abuelos”.


Finalmente, el artículo del diario “Las Provincias” de 28 de agosto de 1958
concluía con el siguiente párrafo:
"En Consejo de Ministros del año actual se acordó realizar obras, como
pueblo adoptado, entre las que figuran las de esta fuente y mucho tenemos que
agradecer al Santo si para el próximo año están reparados los desperfectos
sufridos en la conducción".


Pocas fechas después, en concreto el 16 de septiembre de 1958, en la prensa
valenciana (“Las Provincias” y “Levante”) aparecía la noticia de la aprobación de
proyectos de obras en la ciudad de Valencia y en diversas poblaciones de La Serranía,
incluida Alcublas, para reparaciones de desperfectos ocasionados por las devastadoras
inundaciones de octubre de 1957:
“El director general de Arquitectura ha comunicado al gobernador civil que
en Consejo de Ministros han sido aprobados los proyectos de obras que, referidos a
esta capital y a diversos municipios de la provincia, se relacionan a continuación”.
Entre ellos: “Alcublas, conducción de aguas, 198.052,69 [pesetas]”.


Para valorar en su justa medida la importancia y urgencia del acondicionamiento
de “mena” que alimenta la Fuente de San Agustín, objeto del artículo periodístico que
estamos comentando, hay que considerar que las lluvias torrenciales de octubre de 1957
afectaron seriamente a la red de suministro de agua potable de Alcublas que en esa
época procedía fundamentalmente del pozo de La Tejería y del manantial de San
Agustín, con desperfectos valorados en 1.050.000 de pesetas. Así pues, en 1958 el
abastecimiento de agua potable de Alcublas se hallaba bajo mínimos.

Para terminar, señalar que la reparación completa de los desperfectos en la
conducción de agua potable a Alcublas se alargaría más de lo previsto, quedando
inauguradas las obras con gran retraso en el año 1960, y como era costumbre,
coincidiendo con el 18 de julio. Aunque ello será materia para una futura colaboración
en este blog PEÑA RAMIRO.

Por
Juan Antonio Fernández Peris

5 comentarios:

aprendiz de Morgan dijo...

Es un lujo contar con colaboradores de la talla de Juan Antonio.

No solo por relatar los hechos producidos en la riada del 57 que a nosotros nos afectan, sino también por ir mas allá y situarnos en el contesto histórico de su hallazgo como manantial.

Sinceramente pienso que estas cosas son las que merecen la pena ponerlas "en valor" mimándolas, cuidándolas y promocionándolas.

montesa enduro dijo...

Este reportaje se merece minimo una semana en el blog,ya que el trabajo de estudio y maquetación lleva su trabajo,no poner otra entrada a los dos dias(por muy interesante que sea)seria una lastima que un colaborador como Juan Antonio,se enfadase y dejara de ilustrarnos con sus articulos tan interesantes de historia de nuestro pueblo.
Es mi modesta opinion,en lo que a mi me respecta MIL GRACIAS a Juan Antonio y que no cambie y lo "fiche" otros blogueros.

A.N.C.LA dijo...

Aquí lo estamos esperando con los brazos abiertos.

Anónimo dijo...

¿Alguien sabe cuándo y cómo se fundó Alcublas? Lo digo porque todas las poblaciones nacen cerca de algún punto de agua.
¿Alguien que me ilumine?????

con el carrito del helao dijo...

Hacer comentarios acerca de los trabajos de Juan Antonio aveces es complicao, yo lo leo los asimilo y me digo chapoooó, supongo que él lo sabe.