viernes, 23 de enero de 2015

CONSEJOS PRÁCTICOS Y TRATAMIENTO PARA EVITAR LA CAÍDA DEL CABELLO

“El zorro común o rojo (Vulpes vulpes) es una especie de mamífero muy conocida, de la familia de los cánidos, de distribución holártica, aunque también fue introducido en Australia en el siglo XX. Es un animal silencioso y muy cauteloso, que caza sobre todo por la noche. Durante el día permanece oculto entre los matorrales o en sus madrigueras. excavadas en parajes secos y escondidos, a menudo entre las rocas, los barrancos herbosos y las espesuras.”




El zorro pierde su pelo de verano en otoño y el de invierno lo pierde en primavera. De esta semejanza con la caída del cabello temporal que sufrimos los humanos nace la palabra Alopecia, procedente del griego Alopex, que significa zorro. En el zorro, al igual que en el resto de mamíferos, el pelo cumple una función esencial de protección contra el frío, mientras que en el humano adquiere un valor principalmente estético pudiendo llegar a ser la calvicie un grave problema a nivel emocional.
El término “Alopecia” define la caída capilar sin distinguir cual es su causa u origen, sino considerándola oficial cuando hay una pérdida de más de 100 cabellos al día. Eso sí, para establecer un tratamiento adecuado a la caída del cabello se debe conocer su causa, o como mínimo diferenciar el tipo de alopecia que se sufre.
Tipos de caída capilar
Existen principalmente dos grandes grupos de tipos de caída capilar:
Caída crónica: considerada así cuando se sufre durante más de seis meses, y en la que se observa una localización muy concreta de despoblación del cabello. Se diferencia de igual manera si la caída crónica es masculina, o es femenina, ya que sus causas pueden ser diferentes y en consecuencia sus tratamientos.
Caída aguda: también conocida como caída del cabello ocasional o reaccional. La duración de la caída es de menos de seis meses y generalmente su localización es difusa, es decir, es una caída que puede afectar a todo el cráneo, sin dejar visiblemente ninguna zona más despoblada que otra, sinó siendo perceptible principalmente al peinarse o ver el rastro del cabello en la cama, suelo, etc.
En el caso de esta última, de la caída del cabello ocasional, el factor desencadenante suele encontrarse entre 2 y 4 meses anterior a la caída del cabello y éste podría ser por ejemplo una época de nervios o estrés, tras un parto, el seguimiento de una dieta mal equilibrada, el cambio estacional, la toma de según qué medicamentos,… en todos los casos con una falta de elementos esenciales para el crecimiento del cabello y una red capilar insuficiente para la absorción de los nutrientes. Es por ello que su tratamiento estará basado en la cobertura de estos déficits.
Tratamiento de la caída del cabello ocasional
 El tratamiento para este tipo de caída está basado principalmente en:
- Complejos a base de: aminoácidos azufrados (metionina y cisteína), vitaminas B5, B6, B8, PP, E, oligoelementos (zinc, cobre, selenio, azufre), minerales (calcio, magnesio, hierro).
- Vasodilatadores como el nicotinato de tocoferol, o de orígen vegetal como el ruscus, que mejoren el acceso y la absorción de los nutrientes en el folículo.

Se podrán administrar vía oral en forma de cápsulas o vía tópica en forma de ampollas. El uso de ambas formas a la vez, va incluso a favorecer que los resultados sean visibles de manera más rápida.
 El uso de un champú anticaída será beneficioso siempre como complemento a un tratamiento. El champú aporta nutrientes y vasodilatadores que prepararán el cuero cabelludo para recibir a continuación un tratamiento anticaída, para que éste se absorba mejor, y que a la larga sea más efectivo.
Consejos prácticos para evitar la caída del cabello
  • • El estrés es un factor de riesgo: contrólalo en la medida de lo posible
  • • Mantén una buena alimentación: frutas, verduras, cereales (vitamina B, ácido fólico, hierro).
  • • Toma zumos ricos en Vitamina C y betacarotenos.
  • • Evita el abuso de grasas, alcohol, tabaco o café.
  • • Bebe gran cantidad de agua.
  • • Evita lavar el cabello con agua demasiado caliente.
  • • Cuidado con los secadores: utilízalos a temperatura baja y a cierta distancia del cuero cabelludo.
  • • Evita jabones agresivos: haz uso de un champú adecuado al cuero cabelludo.

1 comentario:

Herencia dijo...

El principal consejo es no tener un padre calvo sino lo tienes claro.