jueves, 8 de enero de 2015

SE ACERCAN LAS FIESTAS DE SAN ANTÓN


Celebramos nuevamente las fiestas patronales en honor de San Antón. Han sido siempre fechas para hacer un parón en nuestra actividad y disfrutar de unos días de encuentro que todos los alcublanos y alcublanas llevamos muy dentro de nosotros.

Este 17 de Enero servía a nuestros antepasados de excusa para poder hacer algo a lo que no tenían acceso el resto del año: comer con los amigos, disfrutar de la música, reírse en las corridas, mudarse para la procesión; todo ello servía para dejar a un lado la escasez y austeridad presentes en su día a día. En el 2015 seguimos disfrutando de las mismas cosas.

Aunque todo cambia pero, si nos paramos a pensar, no tanto como parece. Ya no todos los alcublanos y alcublanas nos dedicamos a la agricultura, ganadería y labores del monte. En nuestro pueblo y en toda la Serranía, el olvido y las pocas perspectivas de futuro han sido factores determinantes para la emigración.  Muchos de nosotros  residimos en lugares donde nuestros antepasados ni tan siquiera imaginaban. Pero las cosas no han cambiado tanto. Las fiestas de San Antón siguen siendo, para todos los alcublanos y alcublanas, la ilusión que nos reúne, nos une  y nos hace afrontar el nuevo año con el orgullo de poder encender una aliaga y comer un plato de olla con nuestros familiares y amigos.
                
Nuestro pueblo se apaga lentamente. Basta ver el bullicio festivo de las fiestas patronales con la soledad de sus calles fuera de las celebraciones. Debemos reflexionar al respecto.
                
Un buen ejemplo es fijarnos en los niños, siempre nos están enseñando cosas. Los pequeños no tienen miedo a equivocarse y es por eso por lo que son realmente creativos. No parten de supuestos ni de prejuicios para abordar los problemas y nos recuerdan aquello que alguien dijo de “si continúas haciendo lo mismo obtendrás los mismos resultados. Para conseguir algo nuevo deberás hacer algo diferente”.  No sé si fue San Antón quien la dijo pero fue ejemplo de ello. Alrededor de los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir a una comunidad local, durmiendo en un sepulcro vacío. Luego pasó muchos años ayudando a otros ermitaños a encaminar su vida espiritual en el desierto.

FELICES FIESTAS DE SAN ANTON 2015 PARA TODOS LOS ALCUBLANOS Y ALCUBLANAS Y UN RECUERDO EMOCIONADO Y AGRADECIDO PARA LOS QUE SE FUERON PARA SIEMPRE.



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