domingo, 8 de marzo de 2015

EL ETERNO FEMENINO

Hoy, esta misma mañana,  hay miles de mujeres en todo el mundo que están sufriendo abusos, discriminación y desprecio. Hay miles de mujeres que no se han enterado que hoy es su día y  no van a celebrar nada.


Todavía en pleno siglo XXI hay mujeres que mueren diariamente a causa de sus embarazos y sus partos. Hay niñas que son mutiladas salvajemente de acuerdo a unas creencias irracionales y extremadamente machistas que las condenan de por vida a no vivir su sexualidad de manera plena y natural.
Todavía en pleno siglo XXI hay mujeres que tapan su cuerpo ocultándose del mundo, se esconden y se anulan, se envuelven en la negrura de un burka que las reduce a sombras oscuras en sociedades oscuras.
Hoy, ahora mismo, miles de mujeres están sufriendo violencia machista, ya sea de manera psicológica o física, en las prisiones de sus casas y de sus vidas, sin fuerzas para dar un portazo, sin poder de decisión, sin recursos económicos, sin estima propia porque un hombre o varios se la han ido arrebatando desde el mismo instante de llegar a este mundo.
En este momento hay millones de mujeres que por el mismo trabajo y la misma cualificación profesional que un hombre, cobran un salario muy inferior solo por eso, por ser mujeres.
Ahora mismo, millones de mujeres están atendiendo a personas enfermas, ancianos, dependientes, a sus hijos e hijas y a sus padres y madres, renunciando a sus vidas y a su tiempo porque se ha construido una sociedad en la que los papeles están distribuidos desde que se nace y en la que se da por hecho que estos menesteres son propios de las mujeres.
Seguimos en pleno 2015, en puertas de esta nueva primavera, esperando muchas cosas.  Aun tenemos que seguir demostrando que sabemos, pensamos, hacemos, creamos, gestionamos, peleamos y trabajamos con las mismas capacidades y aptitudes que los hombres, aunque no con las mismas posibilidades y en las mismas condiciones. Es triste que tengamos que seguir luchando por “hacernos de valer” y por “ganarnos el respeto” de los hombres que nos rodean y lo que es peor, de muchas mujeres también. Ese es precisamente el fondo de la cuestión.
“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres” (Simone de Beavoir). No se puede decir más con menos. El día que las mujeres tengamos la fuerza suficiente para romper normas sociales, tradiciones, culturas primitivas y religiones ancestrales, creamos en nosotras mismas sin miedos, sin complejos, sin culpas y sin romances, digamos no rotundamente o si, o lo que queramos… celebraremos de verdad algo importante. Espero que aún lo veamos TODAS Y TODOS.

Que paséis un buen día.


Ascen Martínez Rayos

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien Ascen, así se habla.
Anoche animando a las mujeres alcublanas tras su cena anual y ahora reflexionando sobre lo que nos ocurre como mujeres.

Anónimo dijo...

Lo que parece claro es que te estás convirtiendo en referente en el pueblo. A las pruebas me remito. Has salido reforzada con tu renuncia a dirigir a los indirigibles. Ya verás que pronto encuentran candidato manso y servil.
Yo también te pido, y van nosecuantos, que intentes una candidatura independiente, sin colores pero con personas, ideas y acciones.

Anónimo dijo...

Como dice un amigo mío se necesitan TUS.
Tontos, útiles y serviciales.

Anónimo dijo...

Tengo que dar las gracias al Psoe de Alcublas el llamarnos a los votantes tontos útiles.

Anónimo dijo...

Vivan las mujeres!, Gracias por este artículo, gracias a todas las mujeres que día a día se encaminan a que mejore nuestro rol en la sociedad, a veces somos nuestras propias enemigas, pero el machismo por desgracia sigue en esta sociedad. Yo aplaudo a la mujer alcublana que cría a sus hijos, que colabora activamente en la agricultura no solo en la cosecha, que alimenta a la familia, que decidio dejar de ir a misa si él no va porque tengo que ir yo... que conduce, que sale de noche sin preguntar, y que hace lo que siente!!

No podemos generalizar pero en Alcublas se mueve otro tipo de mujeres que con la educación darán ejemplo a sus hijos y poco a poco se llegará a la igualdad.